El huracán si se lo propone y es fuerte puede contra el árbol gigante. Lo destroza, lo vence. Pero no derrota a la hierba. (para ponernos en situación imagináos el paisaje).---
Porque la hierba es pequeña. El huracán no se siente intimidado ante ella, y la hierba sobrevive. ¿Hemos de ser como el huracán? NO, ¡hemos de ser como la hierba!
0 comentarios